Innovación en la Educación: La IA como Solución a la Carga Administrativa Docente

Por Karla Castillo

Cuando era niña, soñaba con ser maestra. Recuerdo los exámenes de mis maestros hechos a mano, con dibujos que ellos mismos realizaban para que nosotros los coloreáramos. Los docentes más «tecnológicos» de la época usaban máquinas de escribir, dándole a sus exámenes un toque más formal. Me fascinaba la idea de, algún día, hacer mis propios exámenes, planificar mis clases. Recuerdo que me calificaba a mí misma en mis cuadernos de dibujo libre, donde siempre me ponía 100/100 puntos.

Con el tiempo, ese sueño se hizo realidad. Me gradué como docente en una época en la que las computadoras e internet ya formaban parte del día a día. Sin embargo, con los años, la carga administrativa fue creciendo: ya no se trataba solo de planificar y calificar, sino de enfrentar una serie de reportes y papeleo que consumen tiempo y energía.

La pasión por enseñar para muchos docentes comenzó a verse afectada por el peso de estas tareas, en especial durante la pandemia, optaron por abandonar la profesión, buscando trabajos menos demandantes como en un Call Center.

Hoy, la inteligencia artificial (IA) se presenta como una solución que puede transformar la manera en que trabajamos en el ámbito educativo, particularmente en el área administrativa. Gracias a la IA, muchas de esas tareas repetitivas y tediosas, como la elaboración de informes, la revisión de exámenes y la generación de estadísticas sobre el rendimiento estudiantil, pueden automatizarse.

Esto no solo alivia la carga sobre los docentes, sino que también les permite concentrar su tiempo y energía en lo más importante: enseñar y apoyar a sus estudiantes. Con herramientas basadas en IA, como aquellas que generan reportes personalizados o que analizan el progreso de los estudiantes de forma automática, la parte administrativa puede gestionarse con mayor rapidez y precisión, devolviéndole a los docentes ese tiempo valioso que tanto necesitan.

También es importante recordar que, como docentes, no solo debemos esperar un salario emocional externo. Si bien es cierto que anhelamos reconocimiento y un ambiente laboral saludable, es fundamental que nos comprometamos con nuestras responsabilidades. La docencia, por encima de todo, es una vocación, y aunque elegimos esta carrera por pasión, también debemos reflexionar sobre cómo estamos cumpliendo nuestras tareas.

En lo personal, cumplir con mis responsabilidades diarias me proporciona una satisfacción intrínseca, un tipo de salario emocional que nace de la satisfacción de saber que estoy haciendo lo correcto. Antes de buscar reconocimiento externo, debemos preguntarnos cómo estamos contribuyendo desde nuestra posición.

Cabe mencionar que, el salario emocional es el conjunto de beneficios no monetarios que nos brinda nuestro trabajo, y para los docentes, estos beneficios son cruciales para mantenernos motivados. Se trata de sentirnos valorados, reconocidos, y de saber que tenemos oportunidades de crecimiento dentro de la institución. La autonomía en nuestras decisiones en el aula, un ambiente laboral positivo, y oportunidades de desarrollo profesional son partes esenciales de este salario emocional.

Cuando estas condiciones se dan, podemos trabajar con mayor entusiasmo y dedicar nuestro tiempo a lo que verdaderamente importa: nuestros estudiantes. Sin embargo, hoy en día, muchos docentes se sienten agotados, y este tipo de reconocimiento no siempre es posible debido a la sobrecarga de tareas administrativas.

Considero que la educación debe actualizarse, no solo en cuanto a metodologías y recursos tecnológicos, que fueron temas muy discutidos durante la pandemia, sino también en el sistema administrativo. Con las herramientas que nos brinda la tecnología y la IA, el sistema educativo tiene la oportunidad de evolucionar para reducir la carga administrativa de los docentes, permitiéndonos dar más de nuestra vocación.

Actualmente, muchos docentes están tan agotados que no hay espacio para celebrar su esfuerzo ni premiarlos, ya que la mayoría está al límite de sus capacidades.

Aquí es donde la IA nos brinda oportunidades reales para aliviar nuestra carga diaria. Ya existen aplicaciones que facilitan la corrección de exámenes, la organización de actividades e incluso la generación automática de reportes, como Google Classroom o Microsoft Teams for Education. Sin embargo, la IA también puede ayudarnos en áreas clave como la planificación docente y la creación de material. Herramientas como ChatGPT o Writesonic permiten generar ideas, esquemas y hasta textos completos para guías y planes de clase, mientras que plataformas colaborativas como Google Tasks, Notion, 4docentes o Monday nos ayudan a organizar y compartir la planificación, manteniendo un flujo de trabajo continuo entre los docentes.

Además, los documentos compartidos en plataformas como Google Workspace facilitan la creación colaborativa de recursos y la actualización en tiempo real. La IA también tiene el potencial de personalizar el aprendizaje al identificar las necesidades de los estudiantes, permitiendo que ajustemos nuestras estrategias de enseñanza de manera más efectiva. Es crucial romper el paradigma de que la IA sustituirá nuestro trabajo; en realidad, debemos verla como una aliada poderosa que puede mejorar tanto la gestión administrativa como educativa, beneficiando no solo a los docentes, sino a toda la comunidad educativa.

La educación necesita un salto de fe hacia la innovación. El sistema educativo debe dar un paso adelante y aprovechar la tecnología y la IA para sistematizar procesos administrativos, liberando a los docentes de cargas innecesarias.

Solo así podremos disfrutar de un verdadero salario emocional, centrado en el reconocimiento y en el valor que realmente aportamos en el aula. La tecnología ya está aquí; es hora de que la usemos a nuestro favor, para devolver a la docencia la pasión que nos llevó a esta profesión. Es momento de confiar en las herramientas que tenemos a nuestro alcance y dar ese salto hacia una educación más eficiente, creativa y humana.

Es así que, te invito a que visites nuestros cursos y talleres sobre IA. Agenda una reunión conmigo, podemos ayudarte a sistematizar estos procesos con tu institución y hacer de esta vocación docente una labor realmente satisfactoria.

¡Recuerda, un docente motivado, mantiene al alumno aprendiendo en clase!

Karla Castillo